La calidad de la educación
Fecha
Authors
Título de la revista
ISSN de la revista
Título del volumen
Editor
DOI
Resumen
Llegado el fin de cada período lectivo se escuchan lamentos, reprensiones, quizás bien justificados, pero insalvables cuando ya se han reprobado las materias: llantos extemporáneos, se podría decir. Pareciera que la falta de exigencia es de las escuelas y de los colegios, otras veces, de las universidades, en ocasiones, de los docentes, y pocas, de los padres. Y todavía en nuestros días quisieran cargar la conciencia del profesor, diciéndole que no sabe dar clases, que evalúa lo que no enseña y que sus hijos obtienen buenas notas en todas las materias excepto en la que él imparte. ¿Es eso un favor para los hijos o un mal endémico de los padres sobreprotectores? ¿No se filtrará el orgullo de ver que un hijo o una hija ha manchado el expediente académico de la familia?